Aunque es chocante, Jesucristo dijo que la mayoría de nosotros no vamos al cielo.  La mayoría vamos al infierno.  Y eso es porque somos pecadores.  De hecho, uno tendría que ser mejor que la Madre Teresa para evitar el infierno que es un lugar de tormento y crujir de dientes.  

Si crees que posiblemente vayas al cielo porque nunca has hecho daño a nadie, no hay esperanza para ti.  Jesús no murió en la cruz para ayudarte, para que trabajando juntos, te ganes la salvación.  No la Biblia dice varias veces que la salvación no es por tus buenas obras.  Es solamente por la gracia de Dios.

¿Hay una salida?  ¿Puedes saber con toda seguridad que todos tus pecados han sido perdonados y irás al cielo al morir?  Claro que sí.

 

1 - Malas noticias.  Somos pecadores y el castigo por nuestro pecado es el infierno donde no hay salida.  Jesús dijo:  "Luego les dirá a los que estén a su izquierda: "Aléjense de mí, malditos. Váyanse al fuego eterno que está preparado para el diablo y sus ángeles".

2 - Malas noticias.  Nuestras buenas obras no nos salvan.  Nadie va al cielo por ser bueno.  Nadie.  El Apóstol Pablo nos explica:  "Dios los salvó por su gracia cuando creyeron. Ustedes no tienen ningún mérito en eso; es un regalo de Dios.  La salvación no es por obras, así que ninguno de nosotros puede jactarse de ser salvo".

3 - Buenas noticias.  Jesús cargó con tus pecados en la cruz.  Jesús pagó el castigo por tus pecados.  El Apóstol Pedro dijo esto:  "En la cruz, Cristo cargó nuestros pecados en su propio cuerpo para apartarnos de ellos y para que vivamos como le agrada a Dios; por las heridas que él sufrió, ustedes fueron sanados".

4 - Buenas noticias.  La salvación es gratis, la Biblia la llama un regalo.  El Apóstol Pablo dijo:  "El sueldo por el pecado es muerte pero el regalo de Dios es vida eterna".

5 - Buenas noticias.  Clama al Señor y Él salvará tu alma.  

6 - Una historia de Jesús.  

El ladrón crucificado al lado de Jesús está en el paraíso.  Sabemos eso porque Jesús lo dijo.  "Hoy estarás conmigo en el paraíso."   Pero, ¿qué hizo el ladrón para que fuera al cielo?  Escucha su historia.  

 

"Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!».  Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte?  Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo». Luego dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.  Jesús respondió: Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."

 

Primero, el ladrón era humilde y reconoció que él era pecador.  El merecía su castigo y no pensaba ir al cielo por ser bueno.  Segundo, ese hombre miró a Jesús con fe.  Jesús tiene las manos clavadas a la cruz, muy pronto va a morir.  Sin embargo el ladrón cree con toda confianza que Jesús vendrá un día con poder en su reino y en ese día, qué por favor se acuerde de él.  Eso es fe, y esa fe fue la clave.  Jesús le perdonó todos sus pecados y le prometió el paraíso porque él se lo pidió a Jesús.  Creía en Jesús.

 

La Biblia dice que la salvación es un regalo de Dios, que se recibe por medio de fe.  Un carcelero le pregunta al Apóstol Pablo, "¿qué debo hacer para ser salvo?"  Y Pablo le contesta, "cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa."

 

Jesús dijo esto:  "Les digo la verdad, la persona que oye mi palabra y cree Al que me envió, TIENE vida eterna y no vendrá a condenación sino que ya ha pasado de muerte a vida."  ¿Usted tiene todos sus pecados perdonados?  ¿Usted ha pasado de muerte a vida?

Un hombre entró al banco y dijo a la cajera, "tengo una granada en la mano; dame todo el dinero que hay en el banco."  Todos los clientes empezaron a gritar y a esconderse, inclusive el guardia de seguridad.  La mujer llenó tres sacos de dinero y se los dio al hombre.  Al instante uno de los sacos explotó y le cubrió la cara y los ojos con una tinta roja que le quemaba la cara y le cegaba.  Llegó la policía y se lo llevaron a la cárcel.  Ese hombre está pagando por sus crímenes, lo que él merece.  Eso es lo que pasa con el infierno.  Pagamos por nuestros crímenes.  La Biblia dice:  Será atormentado con fuego y azufre... El humo de su tormento asciende por los siglos de los siglos. No tienen reposo, ni de día ni de noche,

 

¿Usted entiende que es pecador, de camino al infierno?  ¿Quiere que Jesús le salve?  La Biblia, la Palabra de Dios nos explica como ser salvos.  El apóstol Pedro dijo esto:  "Jesús mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto.  Por sus heridas, ustedes son sanados.

 

Yo tenía catorce años cuando yo clamé a Jesús.  En mi corazón yo dije a Dios:  Se que soy pecador y voy al infierno pero yo se Jesús que moriste por mi.  Por favor, sálvame."  Y en ese momento, Jesús me perdonó todos mis pecados.

¿Tú crees que Jesús murió por ti, qué Él te quiere perdonar por todo lo que has hecho?  Pues Dios te quiere salvar ahora mismo.  Clama a Dios.  Puedes hacer lo que yo hice.

Oré de todo corazón.  "Dios, yo he pecado mucho y voy al infierno.  Pero yo sé que Jesús cargó con MIS pecados en la cruz. Él pagó por todos mis pecados.  Jesús, sálvame.  Límpiame de todo lo malo que he hecho."

Buenas noticias.  Jesús te llama a seguirlo y a aprender de Él.  Cuando meditas en la Biblia y obedeces a Jesús, Dios te llena de paz, gozo y amor.  Te lleva a una vida sabia, a una vida que vale la pena vivir.

Yo se que es chocante pero Jesucristo dijo que la mayoría de nosotros no vamos al cielo.  De hecho, uno tendría que ser mejor que la Madre Teresa para evitar el infierno que es un lugar de tormento y crujir de dientes.  Pero Jesús dijo que pocos van al cielo......

 

Sin embargo el ladrón crucificado al lado de Jesús está en el paraíso.  Sabemos a 100% que ese ladrón está en el cielo porque Jesús lo dijo.  "Hoy estarás conmigo en el paraíso."   Pero, ¿qué hizo el ladrón para que fuera al cielo?  Escucha su historia.  "Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!».  Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte?  Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo». Luego dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.  Jesús respondió: Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."

 

Primero, el ladrón era humilde y reconoció que él era pecador.  Él merecía su castigo y no pensaba ir al cielo por ser bueno.  Segundo, ese hombre miró a Jesús con fe.  Jesús tiene las manos clavadas a la cruz, muy pronto va a morir.  Sin embargo el ladrón cree con toda confianza que Jesús vendrá un día con poder en su reino y en ese día, que por favor se acuerde de él.  Eso es fe, y esa fe fue la clave.  Jesús le perdonó todos sus pecados y le prometió el paraíso porque él se lo pidió a Jesús.  Creía en Jesús.

 

La Biblia dice que la salvación es un regalo de Dios, que se recibe por medio de fe.  Un carcelero le pregunta al Apóstol Pablo, "¿qué debo hacer para ser salvo?"  Y Pablo le contesta, "cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa."

 

Jesús dijo esto:  "Les digo la verdad, la persona que oye mi palabra y cree Al que me envió, TIENE vida eterna y no vendrá a condenación sino que ya ha pasado de muerte a vida."  ¿Usted tiene todos sus pecados perdonados?  ¿Usted ha pasado de muerte a vida?

Un hombre entró al banco y dijo a la cajera, "tengo una granada en la mano; dame todo el dinero que hay en el banco."  Todos los clientes empezaron a gritar y a esconderse, inclusive el guardia de seguridad.  La mujer llenó tres sacos de dinero y se los dio al hombre.  Al instante uno de los sacos explotó y le cubrió la cara y los ojos con una tinta roja que le quemaba la cara y le cegaba.  Llegó la policía y se lo llevaron a la cárcel.  Ese hombre está pagando por sus crímenes, lo que él merece.  Eso es lo que pasa con el infierno.  Pagamos por nuestros crímenes.  La Biblia dice:  Será atormentado con fuego y azufre... El humo de su tormento asciende por los siglos de los siglos. No tienen reposo, ni de día ni de noche,

 

¿Usted entiende que es pecador, de camino al infierno?  ¿Quiere que Jesús le salve?  La Biblia, la Palabra de Dios nos explica cómo ser salvos.  El apóstol Pedro dijo esto:  "Jesús mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto.  Por sus heridas, ustedes son sanados."

 

Yo tenía catorce años cuando clamé a Jesús.  En mi corazón yo dije a Dios:  "Sé que soy pecador y voy al infierno pero yo sé Jesús que moriste por mí.  Por favor, sálvame."  Y en ese momento, Jesús me perdonó todos mis pecados.

 

Clama a Jesús hoy.  "Señor, yo soy pecador y necesito tu perdón.  Yo sé que Jesús murió por mí para salvarme. 

Señor, por favor, sálvame.  Límpiame de todos mis pecados."

 

Cuando Jesús entra en uno, le cambia.  Su Espíritu Santo produce buenas obras en su vida, como ganas de estudiar la Biblia y reunirse con los hermanos para escuchar la Palabra.  ¿Dios te ha cambiado?

Le invito a visitarnos en la iglesia o puede participar en los cultos por teléfono.  Nosotros somos un grupo de personas que han clamado a Jesús con fe y Él nos ha perdonado todos nuestros pecados.  No porque somos mejores que cualquier otro pero porque Jesús tuvo misericordia de nosotros.