TESTIMONIOS

 

Cuando yo tenía ocho años, una amiga me preguntó si había confiado en Jesús.  Decidí en ese momento clamar a Jesús que me salvara.  Ahora tengo vida eterna y vivo para Jesús.  Yo llevo 48 años en el Señor.  Karen

Yo me crié en la iglesia Católica pero una amiga insistía mucho que fuera con ella a su iglesia, donde enseñan la Biblia.  Empecé unos estudios de la Biblia con Elyssa y me di cuenta que yo era pecadora y que Jesús murió por mis pecados.  Cristo me salvó y me cambió por completo.  Ahora yo trato de ayudar a otros conocer a Jesús.  Yo llevo 4 años en el Señor.  Stephanie

Yo tenía cuatro años cuando murió mi papá de una sobredosis.  Mis tres hermanos y yo nos pusimos rebeldes y me crié en la calle.  Me encontré con malos amigos y en conflicto con la policía.  Las drogas y el vicio llenaron mi vida y no podía salir de la droga aunque trataba de hacerlo.  Cada noche contemplaba como quitarme la vida, pero yo sabía que no iría al cielo, no había sido una buena persona y tenía miedo de ir al infierno.  Yo sabía que Dios existía, por la misma creación.  Mi familia era Católica y pusieron películas de la Semana Santa y eso me impactó.  Una muchacha empezó a mandarme tratados que hablaban de Jesús y empecé a pensar en Dios.  Un día oré, "Dios, si Tú existes, ayúdame.  Empecé a visitar una iglesia y escuchaba mensajes de la Biblia.  Yo sabía que solamente Dios tenía el poder para librarme de la droga y perdonar todos mis pecados.  Yo sabía que Jesús había muerto por mis pecados así que oré y le pedí que me salvara y que me ayudara a cambiar mi vida.  El Señor empezó a cambiarme enseguida.  Dejé la vida de droga y empecé a estudiar la Biblia.  Jesús me libertó y ahora Él me ha dado el deseo de seguirle de todo corazón.  Yo llevo 32 años en el Señor.  Julio

Yo se que es chocante pero Jesucristo dijo que la mayoría de nosotros no vamos al cielo.  De hecho, uno tendría que ser mejor que la Madre Teresa para evitar el infierno que es un lugar de tormento y crujir de dientes.  Pero Jesús dijo que pocos van al cielo......

 

Sin embargo el ladrón crucificado al lado de Jesús está en el paraíso.  Sabemos a 100% que ese ladrón está en el cielo porque Jesús lo dijo.  "Hoy estarás conmigo en el paraíso."   Pero, ¿qué hizo el ladrón para que fuera al cielo?  Escucha su historia.  "Uno de los criminales colgados junto a él se burló: «¿Así que eres el Mesías? Demuéstralo salvándote a ti mismo, ¡y a nosotros también!».  Pero el otro criminal protestó: «¿Ni siquiera temes a Dios ahora que estás condenado a muerte?  Nosotros merecemos morir por nuestros crímenes, pero este hombre no ha hecho nada malo». Luego dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.  Jesús respondió: Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso."

 

Primero, el ladrón era humilde y reconoció que él era pecador.  Él merecía su castigo y no pensaba ir al cielo por ser bueno.  Segundo, ese hombre miró a Jesús con fe.  Jesús tiene las manos clavadas a la cruz, muy pronto va a morir.  Sin embargo el ladrón cree con toda confianza que Jesús vendrá un día con poder en su reino y en ese día, que por favor se acuerde de él.  Eso es fe, y esa fe fue la clave.  Jesús le perdonó todos sus pecados y le prometió el paraíso porque él se lo pidió a Jesús.  Creía en Jesús.

 

La Biblia dice que la salvación es un regalo de Dios, que se recibe por medio de fe.  Un carcelero le pregunta al Apóstol Pablo, "¿qué debo hacer para ser salvo?"  Y Pablo le contesta, "cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa."

 

Jesús dijo esto:  "Les digo la verdad, la persona que oye mi palabra y cree Al que me envió, TIENE vida eterna y no vendrá a condenación sino que ya ha pasado de muerte a vida."  ¿Usted tiene todos sus pecados perdonados?  ¿Usted ha pasado de muerte a vida?

Un hombre entró al banco y dijo a la cajera, "tengo una granada en la mano; dame todo el dinero que hay en el banco."  Todos los clientes empezaron a gritar y a esconderse, inclusive el guardia de seguridad.  La mujer llenó tres sacos de dinero y se los dio al hombre.  Al instante uno de los sacos explotó y le cubrió la cara y los ojos con una tinta roja que le quemaba la cara y le cegaba.  Llegó la policía y se lo llevaron a la cárcel.  Ese hombre está pagando por sus crímenes, lo que él merece.  Eso es lo que pasa con el infierno.  Pagamos por nuestros crímenes.  La Biblia dice:  Será atormentado con fuego y azufre... El humo de su tormento asciende por los siglos de los siglos. No tienen reposo, ni de día ni de noche,

 

¿Usted entiende que es pecador, de camino al infierno?  ¿Quiere que Jesús le salve?  La Biblia, la Palabra de Dios nos explica cómo ser salvos.  El apóstol Pedro dijo esto:  "Jesús mismo cargó nuestros pecados sobre su cuerpo en la cruz, para que nosotros podamos estar muertos al pecado y vivir para lo que es recto.  Por sus heridas, ustedes son sanados."

 

Yo tenía catorce años cuando clamé a Jesús.  En mi corazón yo dije a Dios:  "Sé que soy pecador y voy al infierno pero yo sé Jesús que moriste por mí.  Por favor, sálvame."  Y en ese momento, Jesús me perdonó todos mis pecados.

 

Clama a Jesús hoy.  "Señor, yo soy pecador y necesito tu perdón.  Yo sé que Jesús murió por mí para salvarme. 

Señor, por favor, sálvame.  Límpiame de todos mis pecados."

 

Cuando Jesús entra en uno, le cambia.  Su Espíritu Santo produce buenas obras en su vida, como ganas de estudiar la Biblia y reunirse con los hermanos para escuchar la Palabra.  ¿Dios te ha cambiado?

Le invito a visitarnos en la iglesia o puede participar en los cultos por teléfono.  Nosotros somos un grupo de personas que han clamado a Jesús con fe y Él nos ha perdonado todos nuestros pecados.  No porque somos mejores que cualquier otro pero porque Jesús tuvo misericordia de nosotros.